kiss-kiss bang-bang!!


martes, 3 de mayo de 2011

te dejo













----------------




ya pronto llueve y ya casi me voy,
te dejo mis recuerdos no memorables mientras me esperas venir otra vez,
te dejo memorias frescas como soplos en la oreja para llenar un poco el huequito diminuto que se forma con mi partida,
te dejo lo que me sirve pero quiero que guardes para mantenerme a salvo, como una leyenda que precisa ser contada para existir, aunque sea en la boca de alguien que ya tarde la recuerda justo antes de caer de sueño en una hamaca, al ser picado neciamente por los mosquitos, un contador de historias que se despierta a si mismo con una cachetada y se mira la mano y tiene un cadáver flaco con alas quebradizas y la sangre de su propia mejilla le aviva la memoria,
así con esa melancolía de raquítico y ajeno deceso te relato mi testamento vivo y no definitivo,
...este reloj de carne que tengo ya te lo regalé desde antes, antes de saber si lo querías y si lo podías cuidar si fuera necesario, antes que me dijeran se había perdido la garantía, se que no lo necesitas, pero como un dije en cadenita, mi corazón en un cofre te digo, se te ve bien,
te dejo mi pecho partido en dos para que sea tu almohada de siesta y mis piernas para que las uses de cobija de nochecilla de garúa,
mis manos amarradas de dedos cruzados y uñas cortas se ven lindas entre las tuyas aunque no lo son y con ellas si quieres y cuando lo necesites te puedes cepillar la rasquiña de temprano invierno que ya nos empieza a visitar, serán como un palito al cual les darás dirección y les dirás hasta donde llegar y donde detenerse,
te dejo mis hombros para cuando tengas ganas de arrancar a mordizcos algo tan sagaz y ponerlo en su lugar, mis orejas guardalas para la ansiedad y la espera por respuestas que llegan tarde y dispersas y mi boca para algún antojo de medianoche, o para comerme enteras tus pesadillas,
mis pies se los dejo a los tuyos de juguete para el insomnio, mi voz como una grabación de cualquier cosa que te arrulle en el sillón, con ese tono bajito con el que te hablo de lo que no se porqué creo que es eterno,
te dejé sin querer las flores de mi pelo tiradas por todas partes, como quien ha dejado un conejo jugar en la huerta, en cada esquina dejé semillas que para mi eran joyas, frijoles rojos y hojas de guayaba que añejas olían todavía mejor,
he dejado caer por descuido la arena que traía entre los pliegues de mis nalgas desde la entrada hasta tu cama, donde si estuviera ahí te esperaría salada con el viento artificial en la cara, donde todavía huele a piel que me niego a endulzar hasta que pueda embarrarme de la tuya otra vez,
te dejo albahaca en el refri y la pimienta que regué en la alacena para saborear algo conocido, y el olor a maracuyá de la ultima noche que te vi.
la historia de la jalea no ha terminado como me lo esperaba, quisiera dejarte en un frasquito algo que sepa a mi y al mismo tiempo a mango amarillo, tal vez un día, tal vez.
te dejo mientras un dibujo que te hice en la espalda con el dedo cuando dormías, era un castillo de arena que levanté sobre una rama delgadita en alguna playa donde me vas a llevar a ver la tarde, mientras vuelas como dragón por encima y por debajo de la furia y la efervescencia de tu musa, y en una de las torres del castillo dejé dos coronas y un ramo de uvas para que coman los pajaritos,
te dejé hace días mi musa envuelta, dormida dentro de una caja roja, si la ves de cerca verás que nos parecemos, las dos llevamos rasguños y arañasos del roce que nos causó la vida, y un huequito en el centro donde guardamos lo que nos trae el viento y es intrínsecamente infinito,
te dejo el moca de mis espejos para que te veas en la mañana, donde a tu siniestra solían estar descifrándote al despertar, los que se entrecierran y se ciñen en las esquinas al ver amanecer los tuyos del color de la melaza tibia,
te dejo las canciones que no se cantar y el idioma que no se pronunciar aunque invado con él tus conversaciones, para que cuando estemos solos me los puedas enseñar y reírnos de lo que dije, aunque te reirás de mí más fuerte que yo,
te dejé un mapa insonoro de tun-tá en los bongoes que acaricio en secreto cuando te vas, y tus juguetes ordenados para que no notes algo que tal vez ya no está,
te dejo mi foto en el cielo de la mañana, soy la más pequeña, la que juega solita y cambia de forma si la dejas de ver, voy de blanco pero me ves tan de cerca que para vos soy bruma transparente, como realmente quiero con vos ser,
te dejo mis pétalos desraizados para que envuelvas tus regalos, esas tersas pero inservibles capas de vanidad que me he ido arrancando por cincuenta semanas seguidas y que antes me cubrían hasta las pestañas no dejándome ver ni de afuera para adentro, lo que creí necesitar y ahora aborrezco, como dejó escrito un sabio "lo que no quiero hacer eso hago",
soy como la gotita necia que cae después de llover y no te deja dormir, soy cántaros que caen en el jardín cuando te acurrucas temprano, cuando pensaste que te ibas a recostar un rato y te levantas al día siguiente con los ojos chinos y mil sueños para contar,
dejé mil cosas tiradas para que al tropezarte me recuerdes como en la más estúpida de las discusiones, cuando ninguno sabe que decir, pero vos decís mucho mientras ni mi estupor ni yo aportamos nada a la charla, te ayudaré a recordarme así con la intensidad de cada vez que te provoca matarme con la fuerza de tu entrecejo que aprietas como si me tuvieras ahí presa, podrías mejor encorsetarme el cuello con los dientes y luego soltarme lentamente para sonreirnos y esperar el alud de escalofríos que me sobreviene después,
te dejo mi animal favorito que te cuida desde la revista de bordes amarillos,
te dejo la lista secreta de mis colores y los olores que me hechizan que tienes prisioneros como carta bajo la manga para cuando me pongo insoportable poder sedarme con la esencia que reservas para mis momentos de paleta de gris,
a tu criterio queda el uso de nuestras armas, me complace ser parte de tu equipo de caza furtiva, se que solo por vendetta en las noches saldremos con intenciones solapadas que no sabemos si podremos en todo caso manejar, si el rojo del gallo salpica, de rojo nos bañaremos los dos,
te dejo entonces la promesa de portarme bien la próxima vez, de ser la buena compañía que te va bien,
he dejado esta vez toda mi ropa sucia para arropar los esqueletos del closet, el espejo empañado y mi cepillo de dientes viendo de frente al tuyo para hacerle cosquillas, estoy convencida que el piso del baño se ha secado con el calor del día pero si te fijas verás mis huellas como estampillas por todas partes esperando bailar con las tuyas,
te dejo para que enciendas una gran fogata toda mi altivez, mi insolencia amarrada a la red donde quedaron las miradas retadoras y los ojos de animal enjaulado que espera ser ajusticiado,
mis malas mañas y mis ganas de saberlo todo échalas por mí con el resto de mi orgullo a la basura, por mas que barrí hacia afuera el viento volvió a meter bocanadas inservibles de necedad, era mejor tu táctica de barrer hacia dentro de la casa, tu madre y yo estamos equivocadas no dejes que nadie te trate de convencer,
extraño desde ahora el sabor de la chuche de chuches que he probado, que voy a hacer si se me acaba? si se derrite? te encomiendo la respuesta y espero con recelo e impaciencia que me puedas contestar,
dejo a tu cuidado mis instrumentos afilados de madera, ahora que sabes mi secreto me siento aliviada, con ellos quisiera verte jugar, dibujar planetas y luego verlos desde arriba como si te salieras y pudieras brincar de uno a otro mientras todo se hace cada vez más pequeño,
te dejo mis antojos apilados en el marco de la ventana, quisiera ver las estrellas con vos desde la torre de la antena, encontrar las escaleras para subirlas con vos y decirte a la mitad y con el aliento roto que ya no puedo seguir, solo para que me tomes de la mano y me arrastres al final, luego bajar con las piernas temblando diciéndote que sí podía, quisiera que me lleves otra vez de noche a la playa donde todo se movía en los arboles y esta vez quedarnos ahi hasta que el agua nos moje y buscar a oscuras el caminito de salida,
me gustaría escuchar de vos la ingeniería detrás de la espuma de mi capuccino mientras desordeno con el dedo una obra de arte, nuestro arte es lo que mejor hacemos y no es nuestro ni para nosotros,
ya no sé si quiero irme o esperar la lluvia con vos, sentados en nuestro solario imaginario que ya habremos de construir cuando sea el momento y la madera sea la correcta,
tu consejo fue que viajara ligera esta vez,
ves, te dejo todo y aun así vengo llena de todo lo que me traje de vos, aunque me llevo solo tu recuerdo, te traje con migo,
y te me ves bien.







para my t.l






*este es mi post numero 100 pero también es uno de los primeros*














4 comentarios:

Lee dijo...

Mochi mochi, que bueno leerte de nuevo, meses de meses, esta increíble, se siente en carne propia, el sentimiento, una tristeza, una soledad, miles de sentimientos encontrados y soltados.
Besos!

cherrychronic dijo...

yeeeeeei gracias lee!!

Anónimo dijo...

Quien habra sido en estupido que te dejo ir, asi de facil. Bajo que circunstancias un hombre deja ir a una mujer como tu. Talvez fue otra, talvez fue mal momento, si pudiera retractarse, lo haria?

cherrychronic dijo...

-en un mundo perfecto la gente se retracta,
y en este a veces tambien,
-y cuando las cosas se sienten bien
tambien es bueno irse de paseo y dar la oportunidad de que lo extrañen a uno un poco,
-eso si cuando uno regresa,
tiene todo que ser mejor que cuando se fue,
gracias por pasar a leer.

Voilà la cerise...plus juteuse et trop passionnée!!

Voilà la cerise...plus juteuse et trop passionnée!!